martes, 11 de julio de 2017

Agradecer.


Pequeño inciso de la pequeña Pommette. 
Para agradecer. 
Esos pequeños grandes me gusta. Esos pequeños grandes comentarios. 

Dejé el blog en su punto más álgido. Motivos personales. Duros. Difíciles. Terribles. Ya pasó. Regresé. Por aquello por lo que suelo comenzar, aventurarme, regresar. Impulso. Ganas. Pasión. Y esta necesidad de esbozar constantemente. Ésto es un lienzo más, como la vida misma. Mis letras giran, cambian, se acomodan, huyen. Buscan su estilo. Su espacio. Yo las dejo. Y las ayudo a practicar. 
También es liberador. Soy una mujer. Escribo sobre sexo. Sobre erotismo. Sobre porno. Sin tapujos. Me gusta. Experimento. Avanzo. ¿ Por qué no?.¡Porque sí!. Morbo reivindicativo. O no. Qué más da. Yo vengo aquí, y me dejo llevar. Ato un recuerdo. Una imagen. Atrapo una experiencia. Vivo. Cada post tiene un poco de mí. No diré cuanto. Éso desvelaría demasiado. Todo lo que cuento y muestro es suficiente. 
Sabía de antemano que estaría mucho más sola aquí. Lógico. Para que volver. Otros han tomado sus caminos. Importa lo justo. Pero como toda persona que escribe un blog, gusto de ser leída. Sé que me promociono poco. Demasiado trabajo. Leer a otros por compromiso, para ser leída del mismo modo. No. Mi interés es contar. Y si llega a alguna parte, fantástico. No hay nada como llegar sin pretenderlo, sin promoción. Interés puro de contarlo. Interés puro al leerme. Gracias por ello. A los poquitos que todavía sois fieles. Que venís. Que leéis. Gracias mil a los que además dejáis constancia. No respondo, porque todo lo que tengo que decir está dicho en cada post. Pero sigo agradeciendo cada visita, cada comentario, cada gesto. Gracias. 



Hace unos días me preguntaba si valía la pena seguir. El movimiento era nulo. Gracias también por el empujoncito. Y recordarme que escribo porque me apasiona. Lo mismito que follar. Lo mismito que masturbarme. Lo mismito que el morbo. Así que gracias una vez más. Prosigamos. 
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domingo, 9 de julio de 2017

Resbalo

Resbalo en sentido vertical hasta hacer tope con tu pubis. Siento los testículos bajo mi culo. Un pequeño manojo de suave pelo rodeando mi clítoris. Tu prepucio rápido, firme, vertiginoso. A la altura de mi vesícula. Dentro. Es sólo un segundo. Las plantas de mis pies empujan la tarima flotante, Y casi toda tu polla. Empapada de mí. Queda en el aire. Otro segundo. Líquido. Resbalo de nuevo. Esta vez tu prepucio en mi hígado. Hinco un poco más. Tu glande en mi garganta. Grito. Aullido. Llámame puta. Es el momento. Quiero quedarme ahí para siempre. Mientras te mueves. Mientras se mueve. Mientras me empala. Me rellena. Me revienta. Muévete tú. Culebreo yo. Pellizca mis pezones. Agriétalos. Reviéntalos. Sigue siendo el momento. De reventarlos. De reventarnos. De reventar. Por los aires. Intentaré besarte, mientras me asoma tu polla entre la lengua. Tan adentro te siento. Tan adentro te quiero. Tan adentro. Tan. Resbala. Se ha muerto. Me he muerto. Todo está ya fuera de mí. Todo se vuelve horizontal. Horizontales los dos. Me abrazas. Me dejo abrazar. Y luego bajo. En línea recta. Hacia tu ángulo muerto. Para hacerlo recto. Con mi sonrisa, vertical. Y sí, sí puedo hablarte con la boca llena. Tan llena. Tan adentro. Tan.


.(escrito también desde el facebook del blog) 

martes, 4 de julio de 2017

Cría.


De lo que se come se cría. Así que he decidido comer pollas. A ver si brotan, si paren, si empollan, bajo mi culo. Para no estar falta. Siempre viene bien un rabo. Aunque sea para espantar moscas. 


Primero hay que estirarlas. Comerse una polla doblada corta la digestión. Una siempre debe tirarse a la piscina y a los hombres provista con flotador. Flotadorcillo. Michelín. Con estrella. De chef. Gourmet el que se lo coma. Imbécil aquel que aparte la vista. Hombre de escasa mirada. Tipo. Pavo. Real. Sin corona. Apuesto dos contra uno que no sabe manejar la verga. Por más que yo se la coma. Recuerda. Estirada. No doblada. Permitimos cargar a la derecha si mide más de la media española. Calcetín. Se me enfrían los pies cuando mamo. Demasiado rato. No me gustan los micropenes. Tampoco lo descomunal. Menudo empacho. En esta boca menuda. Menuda lengua. Menuda polla. Tremenda mamada. Preciosa crianza. Con pechos de nodriza alemana. Bávaros. Teutones. Tetones. A pezón erecto. Descubierto. En todo el centro de tus babas. Chupa, cabrón. Melón. Del infierno. Hazlos invierno en mitad del fuego. Que rayen profundo la mampara de cristal. Timbres de castillo. Aprieta. Aprieta más fuerte. Aprieta, cojones. Por dios. En esta chupada atea. Caguémonos en lo más sagrado. Así, con mi boca llena. De polla. De pollas. De prepucio. De glande. De huevos. Se me pone una carita preciosa. Sí, de niña pequeña. Con carita de puta. Con tu polla. Con tus huevos. Apretados contra mi barbilla. Trae pan. Para mojar. Mira como tengo el coño. Mira como están las sábanas. Mira el charco. Ahógate en él. No respires. Desparrama. La leche inmensa. Sobre mi escote. Que brote. Caliente y espesa. Que brote. Que críe. Malvas después de correrte. Y ya. Si éso. Después de irte. Vuelve. Revuelveme el pelo. Dame un beso. Y cómeme el coño. Ya sabes. De lo que se come se cría. Se crea. Toma mi coño. Sé dios. Recréate con él. Siete días. Son mis genes. Mi génesis. No voy a permitirte, descansar. Come.

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( escrito originariamente en el facebook del blog)

domingo, 2 de julio de 2017

Ángulo.


Recto. 
En la esquina de aquella habitación.


Esquinada yo.
Esquivando te.

Permisiva. 
Generosa.
Cariñosa.
Comprensiva.
Gilipollas.
Pardilla.
Estúpida.
Curva. 
Mi  pequeña tripa.
Sobre mi pequeño coño.
En la esquina de aquella cama.
Esquinado tú.
Esquivando me.
Cómeme la polla. Que bien lo haces. Cuanto me gusta. Un poco más. Casi me corro. Adoro tu boca. Me fascina tu lengua. Así. Sigue. Qué cabrona. Qué bueno. Qué placer. Qué gusto. Va a reventar. Un minuto más.
Comerte el coño. No tengo confianza. Sólo un poco. Uno. Dos. Tres. Escondite inglés. Si mi clítoris fuese un doberman ahora mismo estarías sin rostro. Hasta el que te sobra. Ya no más. Hasta aquí. Te gusta, eh. No. Que borde. Al borde del colchón. Deja de hablar. Hablas mucho. No gimas tan alto. No pidas. ¿ Dónde vas? 
Donde pueda irme. Sola. Me voy. ¿ Ya? . No. Ya me iré. Sola. Recta, entre todas mis curvas. Sin esquinas. Larga en la intimidad de mi cama. Esa que me entiende, me cuida. 
A mí.
A mi pequeña tripa.
A mi pequeño coño.
Sin pollas. Enormes. Ni medianas. Ni recogidas. Todas ellas. Que dicen tanto dentro del pantalón. Y son mudas entrando en mi culo en pompa. 
Mierda. 
Pa ti. Que lees.
Pa ti. Que no lees.
Pa mí. Que voy y lo escribo.
Con mi pequeña tripa. 
Con mi pequeño coño.
Rectos. 
Derechos.
Porque los tienen.
Al mismo nivel. 
Aunque  me hagas ras. 
En el corazón.
Porque todavía. 
Hago el amor.
Follo.
Con alma, corazón y vida.
No como tú.
Con la neurona que corona tu polla.
Eunuco.
Sin recursos
Poseedor de un prepucio con carne.
Y muy poca chicha.
Y muy poca entrega.
Ya no quiero más. 
Vuestros polvos de cobro revertido.
Sois obtusos. 


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