miércoles, 18 de mayo de 2016

Esbozo.

Te escribiré un relato donde tú serás la polla y yo el coño. Una polla con corazón, un coño con alma. Un corazón desnudo, un alma sin calma. Sobre la cama, sobre la alfombra, sobre la sombra de dos cuerpos con rabia.




miércoles, 4 de marzo de 2015

Ventolera


Al aire mis tetas, mi culo, mi coño y mi deseo. Tanto de mí en el viento, que me voy haciendo polvo mientras te sueño. Y la brisa me dobla en dos a la vez que te llamo en esta paja feroz. Me destripo coño adentro con un hambre inmensa de esa polla tan lejana que apuesto me ha follado algunas veces. Suelto el freno, y me abro en una postura tan imposible que podrías metermela por tres sitios diferentes sin moverte ni un milímetro. Equilibrismo carnal a espera de la magia del orgasmo más inmenso que ha habido jamás. Soy intensa, e intensa te follo, me follo y te pienso. Ahora voy a cerrar las ventanas, no quiero más aire, ni más sol, ni más invierno. Dejo las piernas abiertas, por si pasas. Yo sigo contigo, en mi dedo.

domingo, 1 de marzo de 2015

Quiero vivir


Con el deseo entre mis piernas y tu polla en mi boca no necesito más aire que nuestro aliento en la nuca. Me gusta vivir hacia adelante mientras me follas por detrás. La noche se promete dura entre los blandos pliegues de mi coño. Si amanezco que sea hecha polvo.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Nada


 No sé donde he estado todos estos meses. Tampoco donde se han metido todos los siguientes. El tiempo carece de valor. Estoy triste. Mucho. Tanto, que soy triste. Y la tristeza sí importa. No es una tristeza cualquiera, es aquella que te cubre de negro cuando enviudas a la vida. Te descuartiza y devora por partes. Hace de ti gangrena de esa que lamen los perros sarnosos. Muere el corazón y entierras el coño. Sin lágrimas. La tristeza suprema no llora. Flota. Ambas flotamos en ningún lugar del que nadie quiso entrar jamás. Inertes los flujos, caidos los pechos, pétrea el alma y ciegos los ojos. Azul es el cielo en braille cuando leo por la ventana. Huele a petróleo. A cadáver y a niño perdido. Escribe. Automática y mezquina. A veces saluda al vecino mientras quisiera matarlo y suicidarse después por el hueco del ascensor. Del descensor. Hace ya mucho que nada sube. Muerte debe ser algo así pero más humana. Mata y ya no sufres. Tristeza te obliga a seguir viviendo. Ser vegetativo con la uretra dañada. Huelo mal. No soy apta para menores. Tampoco para mayores. No soy apta. Sin más. De serie B y en la trastienda. Violame un verso y ciérrame las piernas. Me has besado en el a
lma del coño y creo que comienzo a llorar.

martes, 23 de septiembre de 2014

De Ganas... Des Ganas



Ganas. Se necesitan ganas. Para todo en esta vida. Ya sea joder, bailar, salir, entrar, leer, escribir... vivir. Sin ellas nos limitamos a inercias, y éso es casi como estar en coma. O peor. La desgana carece de ritmo, de valor, de pasión, de sublimación. De todo aquello que vale la pena más allá de la alegría.

Y yo no tengo ganas. Ningunas. Ni de escribir aquí, ni de leeros allí. Será este otoño anticipado. O aquel verano sin lazos. Me cuesta volver, ponerle un mínimo de corazón y esfuerzo. Puede ser que no lo necesite ya. Que mi maquinaria esté en otro punto del engranaje. Quizá me haya pasado de vueltas, quizá no haya revolucionado lo suficiente. Es indiferente. Y la indiferencia es otro coma, una defunción por etapas. Aburrido ¿no?  Si es que la realidad es lo que tiene, o la reinventas o aburre. Habrá que seguir ese camino, buscar las ganas que no hay aquí.

Ahí. Porque ayer follé a este lado, como no está en los escritos. Un polvo descomunal al que le puse todas las ganas del mundo. Follada brutal y salvaje. Se me fue la vida y detrás la muerte. De hecho se fueron varias veces, me oí resucitar más de tres o cuatro mientras pedía auxilio a un dios en el que no creo. Todavía tengo grietas en la piel y estertores en el coño. Recibí a esa polla conocida como si fuese nueva, y desvirgó en mí orgasmos acumulados. Partimos el sofá nuevo en llamas, y cómo nos quemamos. Nos corrimos en rescoldos desmembrados mientras todo alrededor se volvía ceniza. Inventamos suciedades nuevas. Las patentaremos el uno en el otro hasta la extenuación. Follar. Qué hermosa palabra. 

Palabras. Qué hermosas traicioneras. Tan pequeñas. Insignificantes. Tan necesarias. Debo recopilar unas cuantas. Reinventarlas. Escribirlas. Asustarlas. Y yo, sin ganas. Quizá, si sigo follando vuelvan. Si no, ya sabéis donde no estoy.

viernes, 12 de septiembre de 2014

UNO




Hace un año era jueves. Apretaban el calor y las bragas, así que me las bajé, y con el coño al aire y la vergüenza al viento decidí abrir un blog. Escribí un post y lo lancé a la red. Fue un momento emocionante que celebré con una masturbación descomunal. Así que la primera publicación vino al mundo con un orgasmo debajo del brazo. No podria haber tenido una inauguración más brillante.

Con las piernas temblorosas y mi mano todavía humeando placer, a dios puse por testigo de que este blog nunca pasaría hambre. He follado y pajeado mucho desde entonces. Afortunadamente el buen sexo no engorda. Tampoco aburre. Un año después tengo la piel mucho más brillante y el clítoris muy caprichoso. Por desgracia todo tiene una contrapartida, y creo vengo con mi sexo tan lleno, que la tapa de los sesos me ha saltado por los aires. Inspiración muerta. Kaput. Y las velas por soplar. Y tantos renglones por rellenar. Y estas bragas que me vuelven a apretar.

Es momento de iniciar un futuro volviendo al principio. Este texto finaliza un año, esta paja que comienzo a hacerme escribiendo sólo con la izquierda, da comienzo al próximo. ¡¡ Y qué bien entra !!!

martes, 2 de septiembre de 2014

SeptSiempre



A septiembre le faltan dos agostos.

Y todo el mar de posibilidades que bañaba julio. 

Se quedaron cosas buenas en el tintero, pero traigo tantas letras nuevas tatuadas más allá de la piel... Todavía tengo arena en el pelo y mi sonrisa es de verano. Antes de cerrar la puerta ya estarán abiertas mis piernas, y esta vez todo será posible, porque allí, donde tú sabes que el placer se condensa,  está el centro del universo. Ha venido para quedarse, con total ausencia de gravedad.