martes, 29 de octubre de 2013

Haciendo aguas




No me gustan las bañeras. 
Las estándard. Jamás he podido permitirme vivir en una casa de baños amplios con bañera de hidromasaje redonda. Así que no sé lo que son. Una vez probé un jacuzzi, a las cuatro de la tarde, a pleno sol y rodeada de graciosos que competían a ver si su pedo era más grande que el chorro. ( gracias a dios no propusieron lo mismo con sus chorras, eran zafios y grotescos)

Sé que en el mundo femenino son muy admiradas las velas aromáticas, las sales de baño, el incienso e incluso una furtiva copa de chamapán a pie de esponja. A mí me da pereza. Será que mi bañera es estrecha, que el agua sale de un termo o que mi maltrecha espalda es menos juguetona que yo. Puede que suene romántico aquello de irse cubriendo de espuma entre aguas tibias y esponjosas, dejar caer hacia atrás la cabeza a la vez que  se empapan las puntas del cabello, y mientras un perfume a frutas y flores salvajes va inundando en un vaho sensual la estancia, unos dedos propios y juguetones comienzan a resbalar  por entre los pliegues de una piel que nunca ha estado más húmeda. 

Yo es que no le veo la gracia. Esperar desnuda con mis tetas colgando durante más de media hora a que el baño se llene. Gastar litros y litros de agua para batir records en la fáctura de la luz. No soporto el incienso, las velas no me ponen cariñosa ( ahorrémonos el episodio oloroso). Y cuando una ha conseguido meter el pie y parte del culo sin escaldarse, se acomoda a lo largo con dificultad ( a lo ancho ya he comentado que es imposible), esquiva cuatro veces los mandos del grifo y se da un coscorrón con el toallero... el agua vuelve a estar fría, la espuma se ha evaporado y una se queda allí cual anguila tonta con la piel como una pasa. ¡ Maravilloso!!! ¡ Pedazo plan ! Menos mal que mis toallas son portugesas. Algodón ciento por ciento. Suaves y amorosas. Qué bien recogen mi piel, con qué dulzura y mimo la secan. Me la dejo encima mientras unto la crema hidratante por mis brazos y piernas.  Y se está tan calentita en el baño. 

Voy a tirar del tapón y mandar esa mierda de agua con complejo de manantial al sumidero. Me quedo aquí un ratito más con mi toalla. Entre tanto rizo y mis manos, hoy saldré un poco más tarde del baño.

10 comentarios:

  1. El cuerpo es una preciosidad.
    Expresa, tiene tensiòn movimiento, pathos ...
    En una piscina de agua caliente todo es distinto...cercano al paraiso.
    Saludos

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    1. sí, es un cuerpo bonito.

      Ah, en ese continente el contenido cambia por completo.

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  2. Yo te recomendaría unas manos impropias para exfoliarte, y así regenerarte.

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  3. Ay nena, pues a mí uno, de vez en cuando (que suele ser uno al año, más o menos) me siento de maravilla... Eso sí, mi toalla amorosa que no me la quite nadie...

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  4. Yo también prefiero la ducha a la bañera. Pero son entrañables aquellos baños de mi niñez, jugando con mi patito de goma como si no existiera maldad en el mundo. Ah, y con mi submarino amarillo.

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  5. Pues no sabes lo que te pierdes... Una gran bañera con agua templadita constante...hidromasaje y a partir de ahí tienes dos opciones... Si estás acompañada ya ni te lo explico y si no lo estás, cierras los ojos y te dejas llevar por tu imaginación... Notarás como las pequeñas explosiones de agua caliente recorren tu cuerpo de manera altamente placentera...

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  6. jajajajaja.... pues yo prefiero bañarme en cualquier regadera, aunque el agua caliente ayuda a endurecer ciertas partes que mi amante de turno agradece, y el sexo en la ducha es lo que se podría decir, la cereza del pastel, con dedos hurgando en los agujeros, y bocas deleitándose de la piel húmeda de nuestros sexos, es creo yo el mejor de los baños, aunque nunca he probado hacerlo en un jacuzzi, creo que la tina larga en un baño enorme es mejor que la ducha ya que no tienes que levantarla en brazos y terminar super cansado, en el fondo, creo que la mejor forma de bañarse es simplemente acompañado, aunque te demores más, ya que te dan ganas de jabonar en doble y entretenerte en el besuqueo, es para mí, algo considerado como un regalo, porque hoy que estoy sólo, la verdad que no dan ganas ni de bañarse, y cuando lo tengo que hacer por obligación , sólo duran más que un par de minutos, sin goce, sin estimulación, sólo un acto de quitar la mugre...... excelente entrada

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